Como menciona Raquel Gurevich, el estudio de la geografía tiene como objetivo analizar, interpretar, y pensar críticamente el mundo social. Es por esto que en este ensayo se analizará el mundo social después del incidente y se quiere comprobar que si bien este hecho fue una experiencia inolvidable y se ha sufrido bastante, ha creado un Chile mejor y es mucho más lo que se ha aprendido de la vida.
Es necesario primero ubicarnos en el espacio para entender de mejor manera lo que se está planteando. El epicentro del terremoto de magnitud 8,8 M producido el 27 de Febrero, tuvo lugar, según el servicio sismológico de la Universidad de Chile, en las coordenadas geográficas 36º 17` 23` S y 73º 14` 20` W, a una profundidad estimada de 30 km. Para ubicarnos mejor en el espacio, se debe decir que esto queda en las localidades de Curanipe y Cobquecura, cerca de 150 kilómetros al noroeste de Concepción y a 63 kilómetros al sur oes
te de Cauquenes. Con estas ubicaciones, se puede decir, que las regiones más afectadas son las del Maule y del Biobió, arrasando gran parte de ciudades como Concepción, Constitución, Cauquenes, y Talcahuano. La desesperación y las experiencias vividas de las personas son in describibles, sin embargo, nunca antes se había observado la magnitud de la solidaridad del pueblo Chileno. Esta catástrofe nos ha enseñado a ser mejores personas, a compartir lo que se tiene, entregar esperanza y revalorar lo que tenemos. ¿Cuantos eran los chilenos que no conocían a sus vecinos, que no se preocupaban de la vida de las demás personas y que estaban preocupados solo de sus intereses?. Se podría decir, que luego del Terremoto, esto cambió rotundamente. Eran infinitas sociedades que querían ayudar con lo que se pudiera: ropa, materiales, casas, todo se reducía a entregar un poco de amor y cariño a quienes mas desfavorecidos estaban. Entre estas sociedades se encuentran las Iglesias, diversas fundaciones, amistades, la teletón, empresas, entre tantos otros. Esto no sólo se reduce a ayudas materiales, también por medio de Internet y de visitas a terreno, se ofreció bastante apoyo moral, compañía y se canalizaron ayudas materiales. Se quiere citar un informe de “un techo para Chile” quien dice que “al 28 de mayo de 2010, se han movilizado más de 75.228 voluntarios y se han construido 21.038 viviendas de emergencias”, muchas de éstas han sido regaladas en la región del Bío Bío.
En segundo lugar, se quiere hacer referencia a la nueva mentalidad de todos quienes tuvieron la suerte de vivir. La gran mayoría de ellos ha revalorado su vida, lo que explica en gran parte la ayuda que se ha ofrecido. Rosa Arriagada, religiosa de las Ursulina de Jesús, luego de hacer visitas a terreno declara: “lo sorprendente es que a pesar de esta destrucción material las personas manifiestan una actitud de profunda confianza, fortaleza y agradecimiento a Dios por estar vivos”.
En conclusión, luego del desastre producido por el Terremoto en febrero del año 2010, se podría decir que éste ha tenido una doble consecuencia: un terremoto físico y otro social. Esto implica que a pesar de las pérdidas materiales, la gente ha aprendido a ayudar, a entregar un poco de sí y sobre todo, a valorar lo que se tiene.
Referencia:
Gurebich, Raquel. “Un desafío para la geografía: explicar el mundo real” Capitulo III.
http://ssn.dgf.uchile.cl/index.php
http://es.wikipedia.org/wiki/Terremoto_de_Chile_de_2010#Campa.C3.B1as_solidarias_y_ayuda_humanitaria
http://www.untechoparachile.cl/?page_id=1235
http://incarnationweb.org/Despues-del-terremoto-la

